Un Westbrook inhumano pone fin a la racha de los Raptors

La derrota de los Toronto Raptors en casa contra los Oklahoma City Thunder supuso el fin de una racha de 11 victorias consecutivas para la franquicia canadiense, que acabó el partido algo desquiciada con el trío arbitral.

Tal fue el nivel de ofuscación de los Raptors, que las protestas en la última jugada del partido provocaron la expulsión de tres de sus miembros: la estrella DeMar DeRozan, el español Serge Ibaka y el entrenador Dwane Casey.

Los Raptors son uno de los mejores equipos de la temporada y llevaban once victorias seguidas. Los Thunder son un bloque ciclotímico que está en crecida, justo cuando parecía que los playoffs se ponían feos. Así que olía a partidazo y vaya si fue un partidazo.

Impresionante, cargado de drama y con ese aire de playoffs que le da a los duelos grandes el fantástico público del Air Canada Centre, la pista más dura de la NBA (ahora 29-6) incluso después de una derrota (125-132) que impidió a los locales enlazar por primera vez doce victorias (quedan 52-18, muy solos en la cabeza del Este) y que lanza a los Thunder: sexto triunfo seguido, 43-29, cuarto del Oeste y, sobre todo, con mucho margen (para como están las cosas) sobre el noveno, los Clippers (37-31).



Los que siguen creyendo en los Thunder lo hacen por partidos así. Y por su 5-2 contra Raptors, Warriors y Rockets, el mejor balance de toda la NBA contra los tres mejores equipos. Y por Paul George (22 puntos), Carmelo Anthony (15 con buenos tiros), Steven Adams, 25+8, 7/7 en el primer cuarto)… y Russell Westbrook, claro. 37 puntos, 13 rebotes y 14 asistencias contra una de las mejores defensas de la NBA. Con 108-110, trece puntos seguidos y 17 de los 21 de su equipo en los últimos seis minutos. Todo menos cuatro tiros libres de George. Quinto triple-doble seguido, una racha alucinante que enlaza por tercera vez, algo que solo había logrado Oscar Robertson antes.

Incontrolable, Westbrook inclinó un partido que parecía que acabaría quedándose en Toronto. Pero no: una falta no pitada a DeMar DeRozan con 125-127 y 30 segundos por jugar condujo a un final histérico en el que fueron expulsados el propio DeRozan, Ibaka y Dwane Casey.

Los Raptors, que se jugaban menos y disputaban su séptimo partido en once días, llegaron hasta la foto finish defendiendo su pista. Como casi siempre, su banquillo jugó un papel esencial y les devolvió al partido (parcial de 20-4) en un segundo cuarto en el que llegaron al +10 (54-44) después de haber acabado el primer parcial en 34-40 y con el quinteto titular de los Thunder en un 17/18 en tiros. Después, alternativas constantes en un partido sin respiro en el que vimos lo mejor de dos equipos que tendrán mucho que decir a partir de dentro de un mes, cuando comiencen los playoffs.

Fuente: AS

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