Los Warriors regresan a la final de la mano de un enorme Curry

Curry Warriors
Houston ha llegado a mandar por 15 puntos antes del descanso pero se ha estrellado después en su desacierto triple (¡27 errores seguidos!) y en la exhibición del base de Golden State en el tercer cuarto

Los Golden State Warriors podrán defender su título en la gran final de la NBA tras doblegar a domicilio a los Houston Rockets por 92-101 en el séptimo y definitivo partido de la final del Oeste.

El equipo californiano ha sabido superar sus malos momentos de la primera mitad, en la que ha llegado a perder por 15 puntos, para darle la vuelta al marcador en el tercer cuarto de la mano de un sensacional Stephen Curry (27 puntos, 10 asistencias , 9 rebotes y 5 robos) y sentenciar en el último período de la mano de Kevin Durant (34 puntos). En el camino les han ayudado muchísimo los 27 triples seguidos que han fallado los Rockets, a los que les ha pesado el cansancio por su corta rotación y la baja de Chris Paul.

En la final los Warriors se volverán a encontrar a los Cleveland Cavaliers, repitiéndose así el duelo definitivo de las últimas cuatro temporadas, El equipo de Lebron James también tuvo que ganar a domicilio el domingo el séptimo partido de la final de la conferencia Este, frente a Boston Celtics, poder regresar a la serie que pondrá en juego el anillo de campeón.

Al igual que sucedió en el sexto partido, cuando los Rockets se desinflaron tras haber ido ganando por 17 puntos antes del descanso, también esta vez al equipo de Mike D’Antoni el partido se le ha hecho muy largo. Houston ha empezado a todo trapo, mucho más intenso que su rival, trabajando de manera excelente el rebote ofensivo y anotando de forma regular desde más allá del arco (6/15, 40%). James Harden, con 14 puntos de los 24 de su equipo, ha dado el mando a los Rockets en el primer cuarto y Capela y Gordon se le han sumado en el segundo para despegar a los locales, que se han puesto 15 arriba a cuatro minutos del descanso (48-33).

Golden State había permitido que su rival cogiera 10 rebotes ofensivos en sus primeros 20 tiros fallados y así es muy difícil pelear un partido. Houston ha llegado al descanso 11 arriba (54-43) ante un rival que, además, había perdido ya 11 balones.

Mal pintaban las cosas para el vigente campeón pero la segunda mitad ha sido una historia completamente diferente. Stephen Curry, que llevaba un playoff sin las exhibiciones de otros años, ha recuperado su mejor versión en unos minutos de ensueño para darle la vuelta al partido como a un calcetín.

En un lapso de 3:10 el base de los Warriors ha liderado un parcial de 2-17 anotando 14 puntos, casi todos producto de triples de todos los colores. Un triple de Kevin Durant ha colocado el empate a 61 mediado el tercer cuarto y a partir de ahí los Rockets ya nunca han mandado en el marcador.




Algo lógico teniendo en cuenta que tras su 40% inicial de acierto en los triples el equipo de Mike D’Antoni ha fallado…¡27 consecutivos! Golden State no ha desaprovechado el regalo y ha acabado el tercer cuarto 7 puntos arriba (69-76) tras un parcial de 15-33. Con Curry desatado (14 de sus 27 puntos en el cuarto, con 4/5 triples) y los Rockets fallando sus 14 intentos triples del período, la desazón empezaba a apoderarse de los aficionados que teñían de rojo las gradas del Toyota Center.

Solo faltaba que Durant se sumara a la fiesta de Curry para que los Warrios acabaran de desquiciar a su rival, que no ha vuelto a anotar de tres hasta que Tucker lo ha hecho cuando quedaban cinco minutos para el final (78-89). Ariza, que ha acabado inédito tras fallar sus 12 tiros, era el mejor ejemplo de la falta de confianza de Houston en ataque. El cansancio por los muchos minutos acumulados en las piernas hacía el resto en unos Rockets de rotación mucho más corta que su rival.

Houston ha protagonizado un último intento por cambiar el signo del partido cuando Eric Gordon ha anotado dos canastas seguidas para poner a su equipo a solo seis puntos (83-89). Pero un parcial de 0-5 de los Warriors ha fulminado las últimas esperanzas de los locales ante la desesperación de un Chris Paul que se desgañitaba en el banquillo vestido de calle.

Los Warriors, más frescos y con una mejor mentalidad, han sabido aguantar en los momentos malos y esperar su momento para sellar el pase a su cuarta final NBA consecutiva.

A partir del jueves, la batalla será contra Lebron James y sus Cavaliers.

Un clásico moderno de la NBA.

Fuente: Mundo Deportivo



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Tecnólogo en Informática, Diseñador Gráfico, Community Manager y Estudiante de Ciencias de la Comunicación. Fundador de portal Todo Deportes dedicado a las noticias mas relevantes en cada disciplina nacional e internacional.