El renacer de los ‘Leones del Atlas’: Marruecos volverá a jugar un Mundial 20 años después

Al acabar el partido, uno de los veteranos camareros del mítico Gran Café de París, en el centro de Tánger, se abrazaba a un grupo de policías que apuraban los últimos tragos de té. Tenían la boca seca de tanto gritar y fumar. “Creí que nunca más vería a mi país en un Mundial”, dijo el camarero.

La última vez fue hace 19 años, en el Mundial de Francia 98. “Esto es el empuje que necesitábamos para que el mundo vea lo que ha crecido el fútbol marroquí en pocos años”, sentenció. El rugido de la afición de los Leones del Atlas se volverá a escuchar fuera de África. Marruecos se ha convertido en el quinto equipo del continente que irá a Rusia el año que viene tras vencer en un insípido encuentro a Costa de Marfil por 0-2 en el Stade Félix Houphouët de la ciudad de Abidjan.

En el minuto 26 marcó el el lateral derecho del Fenerbahçe, Nabil Dirar. Cinco minutos después sería Mehdi Benatia, central de la Juventus, quien ampliaría la ventaja. Los aficionados marroquíes se han lanzado en masa a las calles del país para celebrar su quinta asistencia a un Mundial.

Un entusiasmo que se empezó a ver el viernes por la mañana a las puertas de los centros de salud, donde se formaron grandes colas porque el Ministerio de Sanidad marroquí lanzó una campaña para vacunar gratis contra la fiebre amarilla y la meningitis a los 3.500 hinchas viajaron a Costa de Marfil para animar a su equipo. La selección, dirigida por el francés Hervé Renard, cuenta en sus filas con cinco jugadores de la Liga española.

Titulares contra Costa de Marfil fueron Munir, portero del Numancia; Achraf, la perla del Real Madrid, que jugó en el lateral izquierdo; y el delantero del Leganés Nordin Amrabat. En el banquillo estuvieron el medio del Getafe, Fayçal Fajr y el portero del Girona, Yassine Bounou. El resto de jugadores que entraron en la convocatoria militan en ligas que van desde Holanda hasta Emiratos Árabes. Tan sólo cinco hombres juegan en Marruecos. InvictoEl país se ha paralizado con cada uno de los partidos que su equipo ha disputado en la Confederación Africana de Fútbol (CAF), un torneo donde no ha conocido la derrota.

Ha ganado tres partidos y empatado otros tres. Su victoria más abultada fue un 6-0 a Ghana. Y su periplo por el Grupo C de la competición ha tenido hasta polémica cuando se enfrentaron en casa a la selección de Gabón. El técnico José Antonio Camacho y varios jugadores de Gabón dijeron tras perder el encuentro que habían sufrido una intoxicación por un zumo de naranja que habían bebido en el hotel, insinuando que fue provocada. Lejos de las anécdotas, el protagonista durante estos meses ha sido el León Blanco del equipo, el joven Achraf Hakimi. Aunque en el país donde nacieron sus padres le conocen como el “niño Hakimi”.

La promesa del Madrid es el ídolo de la afición del reino. La Federación Marroquí de Fútbol le ha mimado desde que empezó a despuntar en las categorías inferiores del club blanco. No querían que les ocurriera otro caso como el del canterano del Barça Munir El Haddadi. Gran parte de culpa la tiene Rabie Takassa, representante del fútbol marroquí en España, que no le ha quitado ojo desde que el futbolista del barrio El Bercial de Getafe dejara con ocho años el extinto Ofigevi para entrar a formar parte de los benjamines del Real Madrid. “Lo descubrí en 2010 y lo he vigilado desde entonces”, cuenta Takassa.

El 17 de octubre, frente al Espanyol, Achraf se convirtió en el primer futbolista con pasaporte de Marruecos que debuta con el equipo de Chamartín. Ese día por fin pudo pasar página de su peor momento como futbolista, cuando se le señaló como uno de los menores investigados por la FIFA, previa a la sanción de no fichar al club, lo que supuso que le apartaran provisionalmente del equipo unos meses. Debut internacional con 17 añosCon su selección debutó un año antes, con 17 años, en un amistoso frente a Canadá. Sus padres, Hassan y Saida, tienen un puesto en un mercadillo de Majadahonda. Su madre es de la ciudad de Larache, donde el futbolista pasa de vez en cuando las vacaciones con su familia.

El próximo verano, en el Mundial de Rusia, será una de las piezas claves de la alineación de la Selección de Marruecos. Achraf es sólo un ejemplo de la madurez que ha alcanzado estos años el fútbol marroquí. A su clasificación para Rusia hay que sumarle que el país es uno de los candidatos para celebrar el Mundial de 2026. Compite contra una candidatura conjunta presentada por Canadá, Estados Unidos y México. El 13 de junio de 2018 se sabrá cuál será el elegido.

En enero, Marruecos será el anfitrión del Campeonato Africano de Naciones (CHAN), después de que la Confederación se lo retirase a Kenia por retrasos en la construcción de los estadios. Y la semana pasada, El Wydad de Casablanca, ganó la final de la Champions africana Al Ahly egipcio e irá al Mundial de Clubes que se disputará en Emiratos Árabes el próximo diciembre. El resto de equipos clasificados de la CAF son Egipto, Nigeria, Túnez (que empató contra Libia) y Senegal (que el viernes venció 0-2 a Sudáfrica). Una competición que este año ha estado manchada por la corrupta adjudicación de los derechos televisivos y por el escándalo sexual de Danny Jordaan, presidente de la Asociación Sudafricana de Fútbol y miembro del comité ejecutivo de la Confederación.

Fuente: El Mundo

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Tecnólogo en Informática, Diseñador Gráfico, Community Manager y Estudiante de Ciencias de la Comunicación. Fundador de portal Todo Deportes dedicado a las noticias mas relevantes en cada disciplina nacional e internacional.

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