El Barça se redime con una victoria de oro ante el Valencia

Había que ganar y se ganó. Era necesario para evitar un final de Liga agónico y para comenzar a superar el trauma del naufragio europeo. Costará pasar página, porque el Barça dio señales de estar bajo el impacto de ese tremendo fracaso, pero el equipo se redimió de la eliminación con un triunfo valioso, trabajado y de mucho mérito ante uno de los equipos más en forma de la Liga, que apretó mucho en los primeros minutos y acabó con opciones de empatar. Pasaron muchas cosas, y no todas buenas para los azulgrana, pero Suárez y Umtiti, ni de lejos los mejores de su equipo, marcaron para el Barça dos goles que hicieron que el tanto de penalti marcado por Parejo fuese insuficiente.

En lo que se refiere al juego, la redención no fue absoluta. El Valencia, con un Guedes eléctrico y un centro del campo muy consistente, llegó a pasar por encima del Barça en un arranque de partido de terror. Tocó resistir en esa fase y el conjunto azulgrana lo hizo, alternando momentos brillantes con momentos de sufrimiento. A diferencia de lo ocurrido en Roma, los detalles jugaron a favor de un Barça que había comenzado muy mal pero, sobrevivió a ese inicio dominador del Valencia.

Los goles fueron puntos de inflexión, tanto el primero como el segundo, y el viento a favor del marcador fue aprovechado por el Barça para apaciguar al Valencia con momentos de dominio y fútbol incluso brillante. Y, sin embargo, acabó pidiendo la hora en otra fase de resistencia después de que, cuando ya nadie lo esperaba, Parejo transformase un penalti ingenuo cometido por Dembélé, que entró en los mintuos finales por Coutinho.

Entre Luis Suárez y Ter Stegen pusieron las bases de la ventaja azulgrana, con aires de supervivencia. El delantero uruguayo marcó, con gran asistencia de Coutinho que Gabriel Paulista casi logró desviar, después de la salida arrolladora del Valencia.


Ter Stegen, a pesar de un error terrible en la salida de balón que corrigió acto seguido con un paradón tras chut de Rodrigo que el meta desvió al palo, mantuvo la portería a cero y, en consecuencia con vida al Barça, que se defendió casi a la desesperada ante los ataques que conducía Guedes. El portero alemán detuvo a los tres minutos el primer aviso serio valencianista y, ya con 1-0, en dos minutos el conjunto de Marcelino no empató de milagro, en ambos casos con remates de Guedes. El primero lo sacó el portero; el segundo rebotó por casualidad en Piqué y salió a córner por milímetros. Después del error con paradón de Ter Stegen, el Valencia volvió a poder marcar en un cabezazo de Santi Mina a centro, cómo no, de Guedes.

Y, rozando el descanso, nueva intervención milagrosa de Ter Stegen tras ‘asistencia’ de Piqué a Rodrigo, que no se esperaba el error del central y remató algo precipitado. Esas ráfagas de ataques del Valencia, que llegó con mucho peligro, obtuvo respuesta en fases de buena salida de balón del Barça, que tuvo en la cabeza de Messi tras combinación con Sergi Roberto otra buena oportunidad. La actitud del Barça, con el equipo de gala excepto el convaleciente Rakitic, reemplezado por Paulinho, fue constructiva y, tras el primer arreón valencianista, el conjunto azulgrana tuvo fases de dominio y buensa salida de balón ante un Valencia que contrajo líneas en busca de espacios a la espalda de la defensa del Barça. Aun así, cada pérdida de balón y cada segunda jugada tras acción atacante a balón parado acababa en contragolpe ‘che’.

También en el segundo tiempo los detalles jugaron a favor del Barça, que en un minuto clave pasó del tormento al éxtasis. Del mismo modo que Ter Stegen había subsanado con un paradón un fallo tremendo, Umtiti remató a gol a la salida de un córner inmediatamente después de que Piqué salvase sobre la línea un remate de Rodrigo después de un fallo del francés en la salida de balón. Rodrigo superó la salida de Ter Stegen, pero su remate encontró a Piqué.

Iniesta, colosal! Con el 2-0, el Barça se creció y jugó minutos de alta calidad, con un Iniesta inconmensurable dirigiendo al equipo y un Messi más activo, con tres remates con intención, dos desde lejos y otro de volea tras un jugadón impresionante del centrocampista manchego, que estuvo a punto de marcar, también de volea, tras combinación con el propio Messi. Y, poco antes, al no llegar por muy poco, en boca de gol, a un centro de Jordi Alba. Cuando estos dos combinan, el fútbol es otra cosa y Leo puso el Camp Nou en pie con una de sus diagonales que salió fuera por muy poco.

Un penalti cometido por Dembélé, que ni fue titular ni aprovechó los minutos que le dio Valverde sobre Gayá, llegando tarde y arrollando al lateral valencianista, puso emoción en los minutos finales, pero volvió el Barça de la resistencia del inicio del partido.

Fuente: Mundo Deportivo


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