Básquetbol 3×3, una modalidad que gana su lugar con medallas

“Es un logro histórico, meritorio y muy valorable”, dice Javier Isis, entrenador de la selección de básquetbol 3×3 masculino que el sábado ganó la medalla de oro en los Juegos Odesur de Cochabamba. “Es tremendo, algo histórico, estamos emocionadas”, cuenta por su parte Lucía Schiavo, integrante del equipo femenino que fue medalla de bronce.


Sin entrenamientos previos, con un jugador –Federico Pereiras– que estuvo jugando las finales de la Liga Uruguaya hasta el martes y otro –Demian Álvarez– que se tuvo que bajar por desgarro, el masculino ganó el oro tras ganarle en la fase regular a Argentina (21-13), Bolivia (17-8), Chile (19-11) perdiendo con Venezuela (11-18). Pero en el cruce se tomaron revancha con los vinotinto (21-17) para ganarle la final a Argentina por igual marcador.

“Demian, a mi entender, es el mejor jugador uruguayo de 3×3, es embajador del deporte en nuestro país, tiene un Mundial y dos challengers sudamericanos jugados”, explica Isis.

“Jugar en Cochabamba no fue nada fácil por condiciones a las que no estamos acostumbrados como la altura, el sol o el polvo del aire. Pero usamos todas las adversidades para construir nuestras fortalezas”, explica Isis.

“Las sensaciones del 3×3 son completamente diferentes al básquetbol tradicional, es una adrenalina muy diferente; hasta que no se viven estos torneos nunca no se puede explicar”, agrega.

El 3×3 se juega al aire libre, con un solo aro, a 21 puntos y los jugadores son los que deciden los cambios.



Además de Pereiras, conformaron el equipo Nicolás Borsellino, Nicolás Catalá y Sebastián Vázquez, quien estaba manejando hacia Río Negro cuando le comunicaron que debía viajar a Bolivia para sustituir a Álvarez. “Lo bajamos del avión para mostrarle videos porque al igual que Pereiras nunca había jugado a esta modalidad”, dice el DT.

“La Federación trabaja y apoya permanentemente el 3×3 pero por diversas razones no es lo ideal lo que se hace con esta disciplina. Los demás vinieron con todo: delegados, preparadores físicos, fisioterapeutas, médicos y yo con Victoria (Pereyra, entrenadora del femenino) estábamos en los congresillos, el calentamiento, la recuperación y con las planillas”, explica Isis.

“Entrenar en la altura fue algo complicado, sobre todo por ese primer ahogo. Pero es algo muy psicológico, cuando pasó el tiempo nos acostumbramos y llegamos bien a los partidos”, explica Camila Kirschenbaum, goleadora del equipo femenino.

Las dirigidas por Pereyra le ganaron a Bolivia (15-14), perdieron con Venezuela (13-16) y el cruce de semis con Argentina (6-21) para derrotar en la final por el bronce a Paraguay (18-17).

“Fue un torneo muy complicado, con un nivel muy alto de competencia, por suerte se nos dio y pudimos ganar la medalla”, comenta Aldana Gayoso, jugadora de Defensor Sporting.

“Nos costaron los primeros entrenamientos por la altura. Luego nos fuismos acostumbrado, dándole intensidad a los entrenamientos y los amistosos”, aporta Daiana Cartro.



El año pasado, en los Odesur juveniles de Santiago Uruguay ganó dos medallas. Una en el shoot-contest a través de Rodrigo Coelho. Otra en el femenino que fue la primera de la historia para todo el básquetbol femenino.

Ahora suma dos más. Es un momento para hacer explotar esta disciplina.

“Espero que este logro empuje todo el trabajo del 3×3 que empezaron Alberto Espasandín y Álvaro Butureira. Es un deporte asombnroso y espectacular. La FUBB ya hace tours, pero se puede llevar a lugares donde el básquetbol está acéfalo porque es hermoso para llegarle a los niños, a los liceos. El trabajo se corona y empieza una etapa para darnos cuenta de que el 3×3 en menos de un año trajo cuatro medallas al país”, concluye Isis.

Fuente: Referi